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In love with Marrakech: La nueva colección de vestidos se sumerge en su esencia

Hay ciudades que inspiran. Que con sólo visitarlas te contagian con sus colores, su luz, su vida, y de alguna forma al marchar te llevas contigo una parte de ella. Esto es lo que sucede con Marrakech: sus mercados, el color de sus atardeceres, los tejidos indescriptibles y los mosaicos de azulejos que adornan sus edificios han entrado en nosotros hasta embebernos y calar en nuestra nueva colección.

 

En renatta&go la temporada primavera verano tiene distintos essentials como el Denim, los monos o nuestra línea de complementos. Pero nuestra colección de estampados y long dress respira ese encanto único de Marrakech, un destino donde merece la pena perderse y volverse a encontrar. ¿Aún no lo conoces? Ahí van varios motivos para viajar cuanto antes a esta ciudad marroquí.

 

 

Riad, el lugar perfecto para alojarse y descubrir la esencia de Marrakech

 

Los riad son los alojamiento típicos de Marruecos y, aunque se confunden comúnmente con los hoteles, tienen muchas diferencias. Tienen las mismas comodidades, como habitaciones privadas o restauración, pero distan mucho del edificio clásico con plantas iguales y una recepción.

 

Los riad se encuentran en casas tradicionales marroquís ubicadas dentro de la medina, en pleno centro de la ciudad. Además, sus habitaciones se reparten en torno a un hermoso patio central y, muchas veces, cada una de ellas es única. Su propio nombre, Riad, significa Edén o Jardín, y por tanto siempre poseen ese patio interior que además puede contener detalles como vegetación, fuentes de agua o piscinas.

 

Por tanto, alojarse en uno de ellos es la mejor oportunidad para comenzar a sumergirnos en la esencia de Marrakech. Dormirás rodeada de una decoración cuidada y auténtica, con mosaicos exquisitamente diseñados, azulejos geométricos y alfombras con estampados únicos, que te harán sentirte en un cuento de hadas. En muchos casos, su azotea se reforma como terraza, con espacios de chillout cuidadosamente diseñados y desde los que disfrutar de las vistas de la Medina Antigua. ¡Insuperable!

 vestidos marrakech

 

Sus bazares, sus tejidos, sus especias, su esencia más auténtica

 

En el centro de Marrakech encontramos la Medina, que ha sido reconocida como Patrimonio Mundial por la Unesco, una muestra de la belleza y singularidad de este lugar. Rodeada por 90 kilómetros de muralla y con diez puertas de acceso, en ella encontramos sus típicas y bulliciosas calles llenas de vida donde se encuentran varios palacios, auténticas teterías, los riad, e incluso algunas de sus mezquitas más antiguas.

 

Pero uno de sus mayores tesoros son sus zocos, esa sucesión de mercados al aire libre y cubiertos, donde se concentra toda la esencia de Marruecos. Las horas nunca son suficientes para disfrutar de todos sus puestos, dejarte llevar por la luz y los colores que la inundan, mezclarte con sus ciudadanos, o redescubrir el arte del regateo en cada compra.

 

El sabor y el olor de Marrakech se condensa en los cestos de especias de miles de colores. Las tiendas de telas, tejidos a mano y vestidos se suceden maravillando por sus colores y dando paso a los puestos de alfombras y lana con estampados, bordados y diseños tradicionales e imprescindibles, y por último podemos encontrar las obras de los herreros artesanales, los puestos de marroquinerías y la artesanía más variada.

 

El color la luz de Marrakech, y los lugares donde disfrutar de las mejores vistas

 

El “Techo de Marrakech”, como se conoce la mezquita de La Koutobia y su altísimo minarete de 69 metros, es uno de los edificios más altos de la ciudad. Pero, puesto que su acceso está prohibido para los no musulmanes, hay otros rincones a los que podemos escaparnos para disfrutar de las mejores vistas de esta ciudad y dejar que sus colores tierra y la luz que baña la ciudad, especialmente al atardecer, nos deslumbre.

 

El Palacio Badi era conocido antiguamente como “El Incomparable” y, aunque actualmente está en ruinas, sigue siendo una visita única: su enorme patio central te permitirá hacerte una idea de la importancia que tuvo y podrás recorrer algunas estancias, como el pulpito que guarda en su interior o los calabozos. ¿Pero lo mejor de este palacio? Sus murallas, desde las que podrás contemplar unas maravillosas vistas de Marrakech.

 

Para los días de mayor calor, puedes escaparte hasta los jardines Majorelle, donde rodearte de arboles frondosos y de la vegetación autóctona como los cactus, las palmeras, las plantas acuáticas o el bambú, mientras disfrutas de una de las visitas más indispensables, que incluye un pequeño museo en su interior. En un principio estos jardines fueron creados por el pintor Jacques Majorelle, que les dio su nombre, en 1947 se abrieron al público y desde 1980 este lugar pertenece a Yves Saint Laurent.

 

Pero si realmente quieres sentir Marrakech y vivir una experiencia que no olvidarás, busca el Café Glacier, en la céntrica plaza de Jamaa el Fna, y sube a su indescriptible terraza. Desde ella, podrás disfrutar de un te con menta mientras a tus pies anochece y la Plaza se ilumina hasta parecer un paraje de cuento. Inolvidable.

 

 

 

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